CUESTIONES COMPLEJAS DE DERECHO MERCANTIL MODERNO TOMO II
ISBN
9789502018348
Formato
Libro
Autor/es
PIAGGI, Ana I.
DCHO. COMERCIAL Y EMPRESARIO
1 Tomo -
Edición 1ra. Edición 2008 - 274 Páginas
Resumen
CONTENIDO:
Este libro es el segundo de tres tomos, en dondeel análisis económico del derecho (AED)estará presente en instituciones jurídicas como la responsabilidad, la teoría de los contratos,la propiedad, la competencia, el análisis de la incertidumbre, de las conductas estratégicas, del rol de la racionalidad limitada; la aplicación de la teoría de los juegos y otros tópicos.
Adicionalmente apelamos de manera recurrente a nociones y esquemas de interacción y
de microeconomía, indispensables para comprender
cómo los mercados coordinan los comportamientos de los participantes, y cuáles son los límites aparentes de esa coordinación. Simultáneamente abordamos los tres pilares
del análisis: la escasez, la elección racional y la
incertidumbre: la decisión asume un carácter
estratégico.
La idea de recurrir a conceptos económicos para comprender mejor el derecho no es nueva,
y basta remontarnos a Maquiavelo, Hobbes, Locke y otros pensadores del Iluminismo para comprobarlo. La idea de aplicar los conceptos económicos para examinar los efectos
de las leyes e instituciones jurídicas es tan antigua
como la propia ciencia económica.
Otro de los ancestros del AED se presenta entre las dos guerras mundiales con el “realismo jurídico”, que sostenía que la ciencia económica y la sociología no sólo son disciplinas aliadas del derecho sino que, de alguna manera,
se encuentran presentes en éste.
Pero es concretamente desde la década del cincuenta del siglo XX, como consecuencia de los estudios de Coase, Calabresi, Bork, Posner, Landes, Epstein, Easterbrook y otros, que
comienzan a aparecer trabajos en los que se conecta la economía y el derecho. Éstos han creado una línea de investigación con carácter propio.
Los especialistas convierten los conceptos básicos y las teorías, transformándolas en recomendaciones a la política y la doctrina judicial. Las leyes no son argumentos arcanos para técnicos, son instrumentos para lograr
metas sociales; y a fin de conocer los efectos de aquéllas e n estas metas, los jueces y los legisladores
deben poseer un método para evaluar los efectos de las normas sobre la sociedad.
Un juez debe conocer los efectos de los “incentivos” que crea, y analizar las consecuencias de los efectos marginales en su mecanismo
de toma de decisiones. Cuando un tribunal no observa los “efectos marginales”, logra que sus decisiones tengan consecuencias inesperadas o perversas. En otros términos, el juez debe evitar enviar señales erróneas al sistema
económico.
Los legisladores deberían tomar en cuenta la proposición básica del teorema de Coase, del
que surge que las “externalidades” no son una justificación para la intervención del Estado, sino un indicador de que los derechos de propiedad no están especificados adecuadamente. Un errado desarrollo legislativo puede generar la presencia de fallas de mercado y por lo tanto asignaciones ineficientes.
Si extendemos el concepto de los “costos de transacción” al ámbito legislativo tendremos una regla eficiente sobre la que se debe o no regular.
No obstante todo lo expuesto, en Latinoamérica numerosos políticos, jueces, abogados y profesores no parecen interesados o capacitados para advertir las consecuencias económicas de las reglas generales, con resultados que
todos podemos evaluar.